Santina...
Cuando me enteré que llegarías a mis brazos en menos de nueve meses me sentí rara, tenía miedo de no poder cuidarte, no imaginaba cómo se hacía.
Te imaginaba chiquita, aunque ya eras gigante en mi y quería abrazarte...pero tenía que esperar.
La primera vez que escuche tus latidos desde la panza de tu mamá, quise llorar de alegría y grabar aquel sonido en mi, para siempre.
Las patadas que sentía al poner las manos en esa pancita que crecía, mientras imaginaba tus ojos, tu cara, tu pelo...
Las ganas de que pasara el tiempo para verte crecer y de que se estanque para que no crezcas nunca.
Tu primer llanto, el ruido de tu respirar, la primera vez que te acuné....
Parece que fue ayer todo eso, pero han pasado ya diez meses y te veo tan grande que a veces me da tristeza. Se me hace un nudo en la garganta cada vez que te escribo, cada vez que hablo de vos, porque sos la cosita más hermosa que tengo, la que quiero hoy y la voy a querer siempre.
No quiero que pasen estos tiempos en los que corres con el andador tratando de agarrar al perro, que no se deja agarrar; en los que gritas cuando querés que te alcemos, en los que no querés dormir, aunque tengas sueño; en los que querés morderme la nariz y la pera.
Estos tiempos en los que te pones a bailar cada vez que suena algún celular, en los que haces gestos que me hacen morir de risa, en los que te reis a carcajadas mientras jugás con el agua.
Estos tiempos en los que haces fuerza para llorar y no te sale, porque querés tocar lo que no se puede.
Estos tiempos en los que te gusta jugar con la puerta del horno, más que con los peluches.
Sos la personita que le da luz a cada día de mi vida, la que muero por abrazar cada vez que llego a casa y por la que rezo todos los días para que sea feliz. Te quiero con toda mi alma....
Tu tía
Te imaginaba chiquita, aunque ya eras gigante en mi y quería abrazarte...pero tenía que esperar.
La primera vez que escuche tus latidos desde la panza de tu mamá, quise llorar de alegría y grabar aquel sonido en mi, para siempre.
Las patadas que sentía al poner las manos en esa pancita que crecía, mientras imaginaba tus ojos, tu cara, tu pelo...
Las ganas de que pasara el tiempo para verte crecer y de que se estanque para que no crezcas nunca.
Tu primer llanto, el ruido de tu respirar, la primera vez que te acuné....
Parece que fue ayer todo eso, pero han pasado ya diez meses y te veo tan grande que a veces me da tristeza. Se me hace un nudo en la garganta cada vez que te escribo, cada vez que hablo de vos, porque sos la cosita más hermosa que tengo, la que quiero hoy y la voy a querer siempre.
No quiero que pasen estos tiempos en los que corres con el andador tratando de agarrar al perro, que no se deja agarrar; en los que gritas cuando querés que te alcemos, en los que no querés dormir, aunque tengas sueño; en los que querés morderme la nariz y la pera.
Estos tiempos en los que te pones a bailar cada vez que suena algún celular, en los que haces gestos que me hacen morir de risa, en los que te reis a carcajadas mientras jugás con el agua.
Estos tiempos en los que haces fuerza para llorar y no te sale, porque querés tocar lo que no se puede.
Estos tiempos en los que te gusta jugar con la puerta del horno, más que con los peluches.
Sos la personita que le da luz a cada día de mi vida, la que muero por abrazar cada vez que llego a casa y por la que rezo todos los días para que sea feliz. Te quiero con toda mi alma....
Tu tía
1 Comments:
que ternuraaa!!!
hola, soy tu inspirador! (JE)
besos!
ya te estoy linkeando!
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